viernes, noviembre 18, 2005

Cómplices


Ahora que estamos solos, quiero que lo sepas.
Ya no puedo más y esta es la oportunidad
Hace un rato me besaste y despertaste mi curiosidad ¡Dímelo, dime que tu también lo quieres, que no es algo que está solo en mi!
No me abraces, escúchame; ya había vivido esto y no lo creo, eres tan hermoso que no salen de mi las palabras. Pones tu suave mano en mis labios para evitar las palabras, lo único que puedo hacer es besarte porque es lo que deseo.
La intensidad con la que me besas me humedece mas y busco tu cuello para morderlo y lamerlo.
Hueles al sueño mas hermoso y siento que tiemblas, mientras recorro con mis dedos tu suave piel y noto tu excitación, sin dudar la beso con mis labios, mi lengua, y te gusta; haces lo mismo y me vuelvo loca.
Acaricio tu cabello mientras diriges tus besos a mi ansiedad. Te detengo justo antes de que me explores y me agacho para hacerlo yo.
Solo puedo decirte que no hay algo que deseé más que poder saborear tu sexo, lo soñé y fuiste mío.
Continúo besándote en dirección a tu dulce olor. Ya estoy ahí y acaricio suavemente tu miembro, mientras sigues jugando con mi cabello. Lo estás disfrutando y yo también al tiempo que encuentro con mi lengua lo que había soñado; bebo tu humedad, te mueves y gimes mientras me pierdo en el.
Me excitas tanto, que solo saber que estás llegando me provoca más de lo que imaginas. En un grito sordo se cumple ese sueño y no me queda más que abrazarte y sentirte temblando y jadeando todavía.
Me miras y sonríes; los dos sabemos que este encuentro es solo nuestro, que alguien me espera y a ti también, que seguramente no volvamos a vernos y solo dices-"no lo olvidaré".

1 comentario:

Milutxo dijo...

Aisssss pero como escribes estas cosas mujer....QUE ME PIERDOOOO!!!!

Bicos